Cinco mitos legales que todos creen y que distorsionan cómo funciona el derecho
La confusión que bloquea tu comprensión del derecho
En el día a día escuchamos afirmaciones como “si no está escrito no vale” o “el abogado siempre gana”. Muchas de estas ideas están tan repetidas que terminan siendo aceptadas como verdades absolutas. Sin embargo, la realidad legal suele ser distinta y entenderla puede marcar la diferencia entre un problema y una solución.
A continuación te presentamos cinco mitos legales comunes y la verdad detrás de ellos.
Mito 1 — Sin contrato escrito no hay obligación legal
Es muy común creer que si algo no está por escrito no tiene valor jurídico.
Verdad: Un contrato verbal puede ser vinculante en muchos casos, pero su fuerza probatoria es limitada y puede complicar la defensa de tus derechos ante un juez o autoridad. Siempre que sea posible, es mejor documentar los acuerdos por escrito y con claridad.
Mito 2 — Si debes dinero, pueden encarcelarte
Muchos piensan que no pagar una deuda automáticamente lleva a una orden de encarcelamiento.
Verdad: En la mayoría de sistemas legales, incluida la práctica legal de Ecuador, el incumplimiento de una obligación civil no genera pena de prisión por sí solo. Las deudas se solucionan por mecanismos civiles y ejecutivos, no penales.
Mito 3 — Un abogado siempre sabe qué respuesta dar
Hay quienes creen que los abogados siempre tienen una respuesta inmediata y definitiva para cualquier situación.
Verdad: El derecho es complejo, cambiante y depende de contexto, hechos y normas aplicables. Un buen abogado te orienta, pero cada caso es particular y no existen fórmulas únicas.
Mito 4 — La ley favorece automáticamente al más débil
Se dice que la justicia “protege al más débil”.
Verdad: El principio de igualdad ante la ley existe, pero la práctica del sistema legal busca aplicar normas de manera imparcial a todas las partes. Existen mecanismos de asistencia legal para personas con recursos limitados, pero no hay garantía automática de favoritismo legal.
Mito 5 — Firmar es siempre comprometerse sin opción de cambio
Algunos creen que una vez que firmas algo ya no hay vuelta atrás.
Verdad: Si bien firmar un contrato crea obligaciones, la ley contempla causales de nulidad, resolución y revisiones por cláusulas abusivas, error, intimidación o incapacidad legal. Esto significa que no todo contrato firmado es inamovible.
Los mitos legales circulan porque el derecho suele ser técnico y poco accesible para muchas personas. Sin embargo, comprender lo que es verdad y lo que no lo es te permite tomar decisiones más informadas y evitar riesgos innecesarios.